Lanzarote y Fuerteventura son obras maestras de la naturaleza: ambas fueron declaradas Reserva de la Biosfera por la UNESCO, en 1993 y 2009 respectivamente. El Parque Nacional de Timanfaya está en Lanzarote y la isla fue el primer destino a nivel mundial certificado por Biosphere Responsible Tourism en 2015.

La singularidad de Canarias transporta a otro mundo. Inmensos paisajes volcánicos con grutas, lagos de lava y cráteres, playas de arena dorada y aguas transparentes. Los colores de Canarias son inspiradores y llenan de energía. El silencio, la inmensidad de los paisajes y el calor del sol alimentan el descanso. Son lugares que enamoran.